Aurelia es la hija de Manuela y René, dos personajes muy chiquitos que la trajeron del mundo de los palitos a este mundo de carne y hueso. Traerla no fue fácil, pero como es tan pícara fue como si ella se hubiera traído a si misma sin mucha ayuda.
En el mundo de Aurelia hay muchos seres que existen gracias a ella, seres como Juana, como yo, y como los señores palito de ojitos de colores.
Esta historia es pues para Aurelia, pero también para los señores palito de ojitos de colores, y para las mamas y los papas de otros duendes como Inian, Emiliano, María José, Juan Felipe y Santiago:
Cuenta la historia, y aquí si me equivoco ruego a Aurelia que me ayude a mejorar mis imprecisiones. Cuenta la historia que existe un mundo gigante, tan grande como el universo, pero que está en nuestro universo mismo. En ese mundo reina un viejo árbol, tan viejo como el comienzo del sol, y con un alma tan joven como el jaguar.
Este no es bueno que lo sepa todo el mundo, pues si llega a los oídos equivocados, ese mundo estará en peligro. Pero te lo cuento a ti y a ustedes para que no se olviden y ayuden a mantenerlo.
Resulta que este árbol viejito es un brujo. Si!, un brujo! Bueno y juguetón. Imagínense a un árbol viejo que representa a todos los papás del mundo. A papás como René y como el mío, con debilidades pero llenos de luz, y como el papa de Manuela que es un viejito medio loco.
Este arbolito que de cariño lo llamamos Lucho, tiene tanta luz (la de todos los papás juntos), que cuando canta o suena su flauta, tooooodos los animalitos del bosque saltan de alegría, desde los más grandes hasta los más chiquiticos, las flores se vuelven fruto y las bananas se vuelven grillos gigantes que bailan como borrachos en el platanal.
Pero los que más saltan, y de hecho los que más ruido hacen al saltar, son los señores de palito de ojitos de colores. Es claro que a ellos no es posible verlos a simple vista pues son bastante recelosos, entonces te preguntaras cómo pude saber de ellos?
Pues bueno, tuve la gran oportunidad de visitar su gran ciudad ubicada en un rinconcito chiquito de la morada de Lucho, nuestro árbol viejito lleno de luz. La ciudad de estos señores está hecha de palitos, es tan, tan inmensa que es muy fácil perderse en ella, entre tanto palo. Y si no se mira con cuidado se confunden las columnas de las casas con los cuerpecitos de los señores de palito. Y es tan chiquitica que cabe toda en la uña del dedo chiquitico de tu pie.
Estos señores y señoras valga aclarar, son del mismo color, pero se diferencian por el color de sus ojos. Sus ojos son como pepitas de chocolate pintadas de colores brillantes. Tantos, tantos colores que cuando los vi me parecía imposible que existieran tantos. Ellos son muy organizados, aunque a simple vista su mundo parece como miles de palillitos puestos al azar sobre el pasto. Pero en realidad, su sentido del orden, la proporción y el color es maravilloso.
El día que los pude visitar los vi desde lejos, pero ellos son tan jodiditos que no me quisieron dejar entrar en la ciudad. A las puertas de la ciudad dos palillitos medio cansones me cerraron el paso en la cara. Después de recorrer tantos caminos y de viajar en mi caballo con forma de moto, aquí estaba yo con la puerta enfrente mía cerrada en mis narices.
Así sería mi suerte…. Cuando oh sorpresa!!!! Alguien desde adentro creo yo, gritó: “Laura Alayon!!!”. Tan raro fue escuchar mi nombre en ese lugar!, casi tan raro como darme cuenta que la reina del lugar era intima amiga mía.
Y bueno, modestia aparte, yo tengo muchas conexiones con gente muy importante, de este mundo y de otros mundos. Entonces no me sorprende en realidad ser amiga de una reina, pero me sorprende es que esta amiga mía tuviera un reino y fuera reina, como siempre la vi tan chaparrita, no me imaginaba semejante grandeza. Toda vestida de rojo, y con ojos de pepitas rojas, y riendo juguetona me saludó. Fue lindo ver a Aurelia vestida de reina, medio de palito y medio de carne y hueso.
Charlamos un rato, pero había tantas cosas por ver que yo me distraía todo el tiempo. Se abrieron pues las puertas de su reino, tan sencillo y tan perfecto!. El único problema es que cuando a la reina se le olvida sonreír, o se va de viajes largos, todos los de palito de ojitos de colores se ponen muy tristes , pues su sonrisa es para ellos como nuestro sol que alimenta las plantas y la vida en nuestro mundo de carne y hueso.
Y bueno, para no alargar mas la historia , pues bueno, me pude yo volver de palito y mis ojitos eran pepitas de color azul, y mi moto fue la primera moto conocida en la historia del mundo de los palitos.
Todos cantamos y bailamos. Me costó mucho despedirme pues me tenía que ir y me daba miedo no poder volver. Pero así es la vida, el viaje tiene que continuar, pero cuando la reina lo requiera allí estaré a su servicio para dar más amor a su mundo, hay que mantener la conexión!!!!. Es muy importante que la reina esté fuerte y sonriente para que los señores de palito y ojitos de pepitas de colores puedan existir, y para eso necesita mucho de su mamá para aprender a no olvidar los secretos que ya sabe.
FIN……………………….
“Este fue el sueno más bonito, del viaje más lindo de mi vida, que tuve ayer sábado 30 de octubre. En donde el amor se me presentó así, de formas hermosas y llenas de colores, y en donde Aurelia estaba gigante con ojitos de pepitas rojas, toda de rojo manteniendo con vida a los señores de palito y ojitos de pepitas de colores. Tan llena de magia, que me pidió no olvidar contarle esta historia a la bruja de su mamá y a las brujas de Carol y Carito, para que no se les olvide de donde vienen y de la magia que tienen.”
Feliz día de las brujas